Cargando...

UNA FORMA DIFERENTE DE ENSEÑAR A LOS AUXILIARES VETERINARIOS

¿Cómo mejorar la calidad de vida del perro senior?

Sigue las últimas novedades con VETFORMACIÓN
  • ¿Cómo mejorar la calidad de vida del perro senior?

El paso del tiempo es inevitable. Si compartes vida con un perrito de avanzada edad sabrás que sus hábitos, necesidades, destrezas, comportamiento, etc, no son iguales a cuando llegó a casa siendo un bebé de unas semanas, ni siquiera parecido a unos años atrás. 

Compártelo con tus amigos

En general, un perro de raza grande se considera que entra en edad geriátrica a los 7 años y un perro pequeño o gato a partir de los 10 años, pero podemos encontrar animales mucho mayores que tienen una salud de 10, cada individuo es único y generalizar resulta difícil. 

 

Fórmate con los mejores profesiones veterinarios

Lo que sí tenemos claro es que con la edad, se van poniendo en marcha mecanismos de envejecimiento que van deteriorando el organismo, es un proceso natural del que ningún ser vivo puede escapar, pero está en nuestra mano que la llegada a esta etapa de la vida sea de la mejor manera posible. 

 

Es innegable que para tener una mejor calidad de vida durante la vejez, es fundamental haber dado importancia desde cachorro a la buena alimentación, a las revisiones con el veterinario, a la higiene, el ejercicio físico, y a la salud mental. Cuanto más cuidemos a nuestros animales desde pequeños, con mejor salud llegarán a su edad senior. 

 

Entonces… ¿Qué podemos hacer para mejorar la calidad de vida de nuestros compañeros perrunos cuando se van haciendo viejitos? ¡Sigue leyendo!

 

Una alimentación de calidad suma años de vida. 

 

La famosa frase “somos lo que comemos” también se cumple en los animales. Si nuestro perro ha tomado un alimento de calidad desde pequeñito, su estado corporal y salud será mucho mejor que si hubiera consumido un alimento que simplemente le mantenga vivo, pero que no sea adecuado para su especie ni le aporte todos los nutrientes necesarios para llegar a la vejez con calidad de vida. 

 

Los perros deben alimentarse en su mayor proporción de proteína animal, al ser animales carnívoros y, por supuesto, esta proteína debe ser de buena calidad. En el mercado hay miles de opciones en cuanto a la alimentación y somos nosotros los que debemos fijarnos en el etiquetado y saber diferenciar entre alimentos buenos y malos.

 

Lo normal es que con la edad los perros sean menos activos, desciende su tasa metabólica y hay una reducción en cuanto a sus necesidades calóricas. En la vejez es habitual que los animales ganen kilos por estos cambios metabólicos, por lo que debemos procurar que se mantengan en un peso óptimo mediante adaptación del alimento a su actividad. Un exceso de peso juega en contra, ya que dificulta la movilidad en procesos de artrosis, puede provocar patologías asociadas a la obesidad como la diabetes, etc. En contraposición, puede darse el caso de que nuestro perro disminuya su ingesta, se vuelva caprichoso, tenga dolor en la boca y le cueste comer, etc y que en vez de engordar, adelgace. Ambas situaciones hay que vigilarlas, y no dejar que ninguna de las dos se cronifique, sino que enseguida debemos poner remedio.

 

Si tu veterinario lo considera, utilizar complementos alimenticios como condroprotectores, complejos vitamínicos o ácidos grasos esenciales, resulta beneficioso y mejora la sintomatología en muchos casos. 

 

El cuidado de su salud, aún más importante durante la vejez. 

 

Con la edad van apareciendo los típicos achaques. En animales de edad avanzada se recomienda visitar el veterinario cada 6 meses para realizar una exploración completa y analítica sanguínea con el fin de detectar cuanto antes posibles patologías. 

 

No siempre cuando empieza una enfermedad apreciamos una clara sintomatología, por eso, realizar un análisis de sangre nos da una idea de cómo se encuentran los órganos internos y si algún valor está alterado podemos empezar a tratarlo antes de que vaya a más. 

 

Entre las patologías más habituales que se diagnostican en esta etapa están las enfermedades cardiovasculares, renales, articulares como la artrosis, síndrome de Cushing, hipotiroidismo, diabetes mellitus, síndrome de disfunción cognitiva, neoplasias, enfermedad periodontal, y problemas de visión y oído. 

 

Ejercicio adecuado a su estado físico. 

 

Los perros senior tienen que seguir manteniéndose activos, y adaptaremos la cantidad y tipo de ejercicio físico a cada caso. En animales con artritis, artrosis o enfermedades que les produzcan una pérdida de resistencia, será mejor aumentar el número total de paseos diarios, pero siendo estos de corta duración para que no se cansen y evitando movimientos que desgasten las articulaciones, como los saltos. 

 

Además, hay que evitar las horas de mucho calor o mucho frío, ya que las temperaturas extremas no les favorecen.

 

Si se tiene posibilidad, una buena actividad para mantener los músculos tonificados sin un gran esfuerzo es nadar, y si tu perro es amante del agua, disfrutará a la vez que mantiene su cuerpo fuerte. 

 

Mente sana en cuerpo sano. 

 

No solo debemos preocuparnos por el estado físico, sino que también cobra importancia mantener la mente de nuestro perro activa. Debido al envejecimiento es normal la pérdida de facultades mentales, incluso en algunos casos puede llegar a ser severa y parecen desubicados, no reconocen a sus personas conocidas, cambian de comportamiento y hábitos, etc. 

 

Para que las neuronas sigan teniendo trabajo, podemos entregarles juguetes interactivos rellenos de comida para que tengan que ingeniárselas para obtener la recompensa, incluso podemos fabricarlos nosotros y así aportamos más variabilidad. 

 

AUXILIARES TÉCNICOS VETERINARIOS FORMADOS CON VETFORMACIÓN, NUESTROS EX-ALUMNOS COMPARTEN SU EXPERIENCIA:

 

Ayuda para el día a día. 

 

¡Esas articulaciones ya no son las de siempre y cuesta subirse al sofá! Si notamos que nuestro perro tiene dolor al realizar determinado movimiento, o simplemente ya no puede hacerlo, ayudarle adaptando la casa a él será una manera de que siga manteniendo su independencia. 

 

Si no se puede subir al sofá, pongamos un colchón cerca de su lugar habitual de descanso en el que se pueda tumbar sin problema, si le cuesta subir escaleras y tenemos la posibilidad, podemos poner rampas, si ha perdido parte o toda la visión, evitemos cambiar los muebles de sitio para que no se choque, etc. Con pequeños gestos, ayudaremos a mantener la seguridad en cada movimiento y evitaremos lesiones o traumatismos derivados de accidentes que puedan ocurrir a nuestro perro. 

 

Dedícale más tiempo. 

 

Cuando un perro envejece, se hace aún más importante que nunca el contacto físico. Sabemos que el tiempo juntos se acaba y cada segundo que pasamos con nuestro mejor amigo se vuelve precioso, aumentado la conexión y fortaleciendo el vínculo emocional entre ambos. 

 

No esperes más, cuanto antes te preocupes por el bienestar de tu abuelete o futuro abuelete, mejor está a nivel físico y mental. Aplica estos consejos y seguro que se encontrará mucho mejor.


Fuente: VETFORMACIÓN

¿Te ha parecido interesante esta noticia?

Cuéntaselo a tus amigos