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La orina de nuestro perro o gato, ¿qué información nos puede facilitar?

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  • La orina de nuestro perro o gato, ¿qué información nos puede facilitar?

Ya sea porque sospechamos de alguna enfermedad, o porque nos gusta realizar chequeos veterinarios preventivos de forma periódica a nuestros animales, la orina junto con la sangre, es una de las muestras que mayor información nos puede aportar sobre la salud de nuestro mejor amigo. 

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En la orina son varios los elementos en los que tenemos que fijarnos, desde su aspecto físico hasta su análisis químico, así como el tipo de sedimento que podemos encontrar en ella. 

 

Para que tengas un poco más de información al respecto, en este artículo queremos hablarte de por qué es básico realizar un control de la orina de nuestros mejores amigos, y qué datos nos puede aportar. ¡Empezamos! 

 

Lo primero de todo, obtener una buena muestra. 

 

Sin una buena muestra, los resultados pueden no ser fiables. Podemos recoger orina por micción espontánea, sondaje uretral o cistocentesis. 

 

La micción espontánea es la más fácil para los propietarios, y además es económica, no invasiva y de rápida ejecución. Hay que tener en cuenta que habría que lavar los genitales externos previamente con algún detergente sin antiséptico, y la recogida la orina se haría desechando las primeras gotas al ser las más contaminadas. El inconveniente de la micción espontánea es la contaminación por bacterias y células del tracto genitourinario, así que este método valdría para determinar glucosa en orina, pero no sería el mejor para confirmar una infección. 

 

El sondaje uretral es una técnica invasiva y susceptible de provocar infecciones urinarias secundarias debido al posible transporte de microorganismos presentes en la parte distal de la uretra y genitales, a la vejiga, por lo que debe hacerse con rigurosa asepsia.

 

Con la cistocentesis en cambio, la muestra recogida no está contaminada al extraerla directamente del interior de la vejiga por punción a través de la pared abdominal. Es la única técnica que obtiene orina estéril, por lo que esta será la forma de obtención de muestra para un cultivo. 

 

Todos sabemos que los gatos suelen ser más complicados, por lo que en su caso podemos utilizar una arena especial para recolectar la orina (Urigrid). Estas arenas vienen en bolsitas que contienen unos 200 gramos de unas pequeñas bolitas que son repelentes a cualquier líquido. También incluyen una pipeta para la recogida de las gotas de orina y un tubo de ensayo para almacenar la orina extraída. El método de empleo es muy sencillo, solo hay que añadir esta arena a un arenero limpio y esperar a que el gato miccione para recoger la muestra. Otra arena hidrofóbica es Kit4Cat, que posee un recubrimiento que repele la orina. Permite a veterinarios, técnicos y propietarios de gatos recoger de forma rápida y fácil la muestra sin recurrir a procedimientos más invasivos. 

 

¿Cómo debe ser el aspecto físico de la orina? 

 

El color normal de la orina varía desde el amarillo claro al ámbar. En el caso de orinas muy concentradas, el color será de un amarillo más intenso, así como en orinas más diluidas ese amarillo será más clarito. Los colores anormales serían el rojo-marrón, por presencia de sangre, el anaranjado por presencia de bilirrubina, o el blanquecino-lechoso por pus, linfa o grasa. 

 

Además, hay que evaluar su transparencia o turbidez, debiendo ser transparente. La presencia de cristales, cilindros, células inflamatorias, etc puede otorgar un aspecto turbio a la orina. 

 

En cuanto a la densidad urinaria, nos indica la concentración de solutos que hay en la orina y la mejor manera de medirla es con un refractómetro. Esta medida de la densidad es la relación entre el peso de la orina comparada con el peso de un volumen igual de agua destilada. La densidad del agua destilada es 1.000, mientras que la normal de la orina de un perro oscila entre 1.014 – 1.045 y la de un gato entre 1.035 – 1.060. 

 

El análisis químico. 

 

Si alguna vez has ido al médico por infección de orina, es probable que hayan utilizado unas tiras con diferentes cuadraditos de colores para medir una serie de parámetros. ¿Te suena? Pues estas tiras reactivas también se utilizan con la orina de los animales, y se basan en el cambio de color de cada “cuadrado” al contactar con la orina, pudiendo así detectar la presencia en ella de sangre, glucosa, bilirrubina, proteínas, leucocitos, cuerpos cetónicos, urobilinógeno, nitritos, etc. Con estas tiras también podemos conocer el pH y la densidad de la orina, aunque como comentábamos anteriormente, para esto último es más fiable el uso del refractómetro. Lo que es conveniente saber es que la lectura de la tira reactiva debe hacerse antes de los 2 minutos, después ya no tiene valor diagnóstico. 

 

¿Qué podemos encontrar en el sedimento urinario? 

 

El estudio del sedimento urinario se hace con el microscopio, y previa centrifugación de la orina. Podremos observar eritrocitos, leucocitos, células epiteliales del tracto genitourinario, cilindros, cristales, bacterias, levaduras, espermatozoides, incluso artefactos y contaminantes de la muestra, como un pelo o una fibra de algodón. 

 

Los cilindros son unas estructuras que se forman en los túbulos renales y que están compuestas por mucoproteínas. Para que lo entendáis mejor, imaginaos los túbulos renales como un molde, en cuyo interior se encuentran estas mucoproteínas, a las que pueden incorporarse glóbulos rojos, leucocitos, gotas de grasa, células epiteliales, etc, de tal manera que tendremos distintos tipos de cilindros dependiendo de su composición, con diferente significado desde el punto de vista clínico. 

 

En cuanto a los cristales, su formación está influenciada por el pH de la orina, la temperatura, la dieta, fármacos, predisposición racial, sexo, etc. Algunos de los cristales que podemos encontrar son los de estruvita, oxalato cálcico, urato amónico o cistina. Cuando esos cristales forman agregados, pueden aparecer cálculos de diferentes tamaños, los cuales se pueden ver a simple vista y ser necesaria su extracción quirúrgica dependiendo de su ubicación y/o daño que esté ocasionando. 

 

Como ves, la orina es una excelente fuente de información que nuestro veterinario utilizará siempre que lo crea conveniente. Recuerda que es muy importante que perros y gatos siempre tengan acceso a abundante cantidad de agua limpia y fresca, y que deben alimentarse de manera adecuada a su especie, así estaremos previniendo ciertas patologías asociadas al tracto urinario. 

 

¿Tu mejor amigo ha tenido que hacerse algún chequeo de la orina? ¡Cuéntanos los resultados! 

 

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Fuente: VETFORMACIÓN

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