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La panleucopenia felina, una enfermedad temida por los amantes de los gatos

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  • La panleucopenia felina, una enfermedad temida por los amantes de los gatos

Si eres un “cat lover” seguro que sabes que la panleucopenia felina es una de las enfermedades más difíciles de superar para los gatos. 

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Los meses de calor es cuando mayor número de nacimientos de gatitos se producen en la calle y en las colonias felinas, por lo que no es raro que alguno de esos pequeños gatitos que llegan a las perreras y protectoras de animales, esté infectado. Es una enfermedad muy contagiosa que, si entra en una población felina vulnerable, puede producir el fallecimiento de muchos gatos en muy poco tiempo, por lo que es fundamental que sepamos sobre ella e intentemos prevenirla en la medida de lo posible. 

 

El causante de la enfermedad: un parvovirus. 

 

Seguro que conoces la parvovirosis de los perros y lo peligrosa que es, sobre todo, para los cachorros. La panleucopenia está causada por el parvovirus felino, e igualmente afecta fundamentalmente a gatitos de corta edad, siendo mortal prácticamente en todos los casos. Este virus tiene predilección por las células que se dividen y crecen rápidamente, como las que se encuentran en la médula ósea, el intestino y en los fetos en desarrollo, de ahí que los más afectados sean los gatitos al estar su organismo en constante crecimiento y renovación celular. 

 

Además, los parvovirus pueden sobrevivir largos períodos de tiempo, incluso años, en el ambiente, lo que hace aún más peligrosa y temida a esta enfermedad. 

 

¿Cómo se contagia? 

 

Los gatos enfermos eliminan en las heces mucha cantidad del virus, por lo que el contagio será por contacto orofecal directo, pero también se produce de forma indirecta cuando los objetos se contaminan por un gato infectado. De esta manera, hay que tener cuidado durante la manipulación de comederos, bebederos, camas, cepillos, etc de un animal infectado, para así evitar la diseminación del virus. Además, en nuestra propia ropa, calzado y manos podemos transportar el virus, por lo que hay que ser muy cuidadosos y estrictos con la higiene y las medidas de desinfección tras el contacto con un gatito enfermo. 

 

Por otro lado, los gatitos también pueden infectarse en la gestación si su madre se contagia durante el embarazo. En este caso, los gatitos parecen normales al nacimiento, pero al haberse producido una falta de desarrollo del cerebelo por la infección, a medida que van creciendo y son más activos muestran incoordinación de movimientos y temblores musculares. También es importante saber que los gatos infectados pueden excretar el virus durante al menos 6 semanas tras la infección. 

 

¿Qué síntomas deben ponernos en alerta? 

 

Tras una incubación de unos 5 a 9 días, los síntomas que podemos observar son fiebre, apatía, pérdida de apetito, vómitos, diarrea con sangre y deshidratación. En algunos casos, los gatitos pueden fallecer de manera súbita, sin haber tenido ninguna sintomatología. A nivel del intestino se produce una enteritis severa, y en la médula ósea, un fuerte descenso en el número de glóbulos blancos. Por este motivo es por el que esta enfermedad recibe el nombre de panleucopenia: pan = todos, leuko = blanco, penia = falta de. 

Para confirmar la presencia del virus, en la clínica veterinaria se realiza un test rápido utilizando muestras de heces del gatito sospechoso de padecer la enfermedad. 

 

¿Se puede tratar? 

 

Por desgracia, no hay ningún tratamiento específico para la enfermedad, si no que se basa en tratar la sintomatología: fluidoterapia para la deshidratación, antieméticos para los vómitos, antibióticos de amplio espectro para las infecciones secundarias, suplementos vitamínicos para reforzar el sistema inmune, etc. 

 

Prevención y control de la enfermedad

 

En el caso de la panleucopenia felina la frase “mejor prevenir que curar” es realmente vital. La vacuna trivalente felina protege frente al parvovirus causante de la panleucopenia, por lo que es muy importante que los gatitos a partir de los 2 meses de edad, comiencen su protocolo vacunal. 

 

Como comentábamos, esta enfermedad se produce con mayor frecuencia en colectividades, así que si se detectan casos positivos rápidamente hay que aislar a esos animales de los demás. Los veterinarios, auxiliares veterinarios, cuidadores de protectoras o cualquier persona en contacto con gatos enfermos deben llevar ropa desechable o que utilicen únicamente para estar con estos animales, además de usar guantes, lavarse muy bien las manos después de cada manipulación del gatito, etc. 

 

En cuanto al entorno, se debe seguir una meticulosa limpieza y desinfección de jaulas, transportines, suelo, objetos, etc para frenar la diseminación del virus lo máximo posible, intentando reducir la posibilidad de que el virus permanezca en el ambiente durante largos periodos de tiempo. 

 

Como ves, es una enfermedad muy dura y que raramente tiene final feliz, por eso es tan importante la prevención. Si recoges un gatito de la calle y tienes más gatos en casa, recuerda la importancia de mantenerle separado durante un tiempo para poder observar su estado de salud y de ánimo, y acudir al veterinario para realizarle un primer chequeo. 

 

¿Conocías el parvovirus de los gatos? ¡Esperamos que te haya resultado útil la información!

 

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Fuente: VETFORMACIÓN

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