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Mi gato vomita bolas de pelo, ¡no es algo normal!

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  • Mi gato vomita bolas de pelo, ¡no es algo normal!

¿Tu gato vomita bolas de pelo? Hay muchas personas que piensan que es algo normal que nuestros gatos echen bolas de pelo, pero no lo es. Te contamos por qué. 

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En realidad, no es algo tan frecuente, ya que hasta un 75% de los gatos de pelo corto y un 25% de los de pelo largo nunca vomitan bolas de pelo. Hay gatos que sí vomitan, y lo hacen de manera aislada durante toda su vida, pudiendo ser solo una vez, y son los menos los que expulsan este material de manera periódica. Conocemos a nuestros gatos, y debemos saber cuál es la frecuencia normal de expulsión de bolas de pelo, si lo hacen, y si esa frecuencia se ve aumentada, sin duda debemos ponernos en alerta, ya que en ocasiones es el primer signo de la existencia de alguna patología, por lo que no debemos aceptarlo como algo sin importancia. 

 

¿Qué es una bola de pelo?

 

Tal y como su nombre indica, es una agrupación de pelo ingerido por el gato durante su acicalamiento, que con la mezcla de secreciones digestivas, adquiere una forma más o menos compacta, normalmente tubular. Otro nombre con el que se conoce a esta estructura es el de tricobezoar. Cuando los gatos ingieren pelo durante su rutina de higiene diaria, pasa al estómago, al intestino y es expulsado con las heces sin problema. Si este proceso natural de expulsión falla, y en vez de salir con las heces aumentan los vómitos, debemos acudir a la clínica veterinaria y detectar su origen. 

 

¿Cuáles son las causas más frecuentes del vómito de pelo?

 

Cuando notamos un aumento de la frecuencia de expulsión de bolas de pelo mediante el vómito, debemos pensar fundamentalmente en dos escenarios. 

 

Por un lado, puede ser que exista un aumento de la ingesta de pelo. Esto ocurre en época de muda, cuando existe algún problema cutáneo que produzca incomodidad o picor y provoque un aumento del acicalamiento, como en alergias, dermatofitosis, presencia de parásitos externos; también puede ser por dolor, y a nivel conductual el estrés por ejemplo, igualmente puede provocar un exceso de acicalamiento, y por tanto de ingestión de pelo. 

 

La otra causa, y la más habitual, es la presencia de alguna patología a nivel digestivo que esté impidiendo la correcta expulsión del pelo con las heces, y fomente su acumulación creando el tricobezoar, siendo las más frecuentes la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) o el linfoma de bajo grado. En estas patologías, aparece inflamación del aparato digestivo, alterando los movimientos normales de vaciado del estómago, y por tanto favorece la agrupación del pelo, formando un tricobezoar, que a su vez puede provocar una obstrucción en el tracto digestivo. Cuando se sospecha de una patología digestiva, la endoscopia ayuda para llegar al diagnóstico, ya que permite la toma de muestras de intestino para biopsia, y además, si fuera necesario, permite la extracción de las bolas de pelo de manera poco invasiva, sin tener que abrir la cavidad abdominal ni los órganos afectados. 

 

¿Qué signos clínicos se relacionan con la presencia de un tricobezoar?

 

Si nuestro gato comienza a tener tos seca de manera frecuente, náuseas, arcadas, vómitos, estreñimiento, está más sedentario de lo normal, pierde peso, tiene dolor,... puede ser indicativo de la presencia de un tricobezoar. 

 

¿Se puede prevenir? 

 

Podemos ayudar a que nuestro gato ingiera menos pelo mediante el cepillado, de tal manera que frecuentemente vayamos retirando parte del pelo muerto, ¡siempre utilizando un cepillo para el pelo de nuestro amigo, y que no produzca daño en su manto!

 

Una correcta hidratación ayuda a la expulsión del pelo con las heces, por lo que debemos fomentar la ingesta de agua de nuestro gato, ya sea con comida húmeda, fuentes de agua corriente, una buena limpieza de los bebederos, etc. 

 

Por otro lado, debemos asegurar que el alimento aporte fibra suficiente, que sirva como arrastre del pelo que se vaya acumulando. 

 

Lo que más comúnmente se relaciona con la prevención de esta patología es la pasta de malta, pero debemos tener cuidado, ya que existen muchos productos en el mercado cuya composición no es saludable para nuestros compañeros gatunos, al contener un exceso de azúcares, subproductos, grasas,... por lo que si nuestro gato nunca ha vomitado pelo, es mejor evitar estos productos. En el caso de que tu gato necesite tomar malta, recuerda que quien mejor puede asesorarte es tu veterinario. 

 

Las bolas de pelo no deben considerarse como algo normal. Si tu gato comienza a expulsarlas con una mayor frecuencia, nuestra recomendación es que acudas lo antes posible a la clínica veterinaria. Son bastantes los gatos que tienen problemas inflamatorios graves en su digestivo, y muchas veces es gracias a la expulsión de bolas de pelo cuando podemos sospechar de ello, así que debemos expandir el mensaje entre los amantes gatunos, y proporcionar a las bolas de pelo la importancia que se merecen. 

 

¿Tu gato expulsa bolas de pelo? Si es así, ¿con qué frecuencia? Ante el mínimo cambio, recuerda pedir consulta a tu veterinario de confianza rápidamente. 


Fuente: VETFORMACIÓN

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