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Consejos para viajar en coche con tu perro

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  • Consejos para viajar en coche con tu perro

Llega la Semana Santa, y si tienes la suerte de no trabajar, seguro que haces una escapadita para desconectar de la rutina, ¿verdad? 

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Si en tu plan vacacional no falta tu compañero animal, y vas a viajar en coche, queremos recordarte una serie de medidas a tener en cuenta para que el viaje sea cómodo, agradable y seguro para toda la familia. 

 

Lo primero, ¿qué tal lleva tu perro subir al coche? 

 

No todos nuestros animales son amantes de los vehículos. Especialmente cuando son adoptados de adultos o han pasado por una escasa socialización en su vida anterior, montar en coche les puede resultar bastante estresante. 

 

Por eso, la habituación al coche desde pequeñitos es muy importante, aunque por supuesto, también se puede trabajar en perros adultos. Lo ideal sería comenzar por subir y bajar del coche estacionado, simplemente para ir positivizando ese nuevo espacio con sus juguetes favoritos o premios. Una vez subir y bajar del coche no sea un problema, podemos permanecer un ratito dentro y progresivamente realizar paseos cortos a sitios que a tu perro le agraden: el parque, la montaña, la playa, etc. Cada perro necesitará un tiempo diferente, así que no tengas prisa, ¡poco a poco! 

 

Además, también es interesante ir acostumbrando a nuestro mejor amigo al uso del transportín, ya que es el método de retención más seguro para viajar, como hablaremos más adelante. 

 

Reduce el estrés al máximo. 

 

Una vez que nos disponemos a hacer nuestro viaje, intentar que nuestro perro vaya lo más tranquilo posible le aportará bienestar. Para que la espera no sea más larga, lo mejor es que el perro no suba al coche hasta que no lo tengamos cargado con las maletas y estemos a punto de partir. Además, un paseo previo le ayudará a ir más relajado y cansado, y con sus necesidades hechas. Igualmente si el viaje es largo, tendremos que hacer varias paradas para estirar las patitas, prestando muchísima atención a la bajada del coche para que nuestro perro no se asuste y se escape en una zona que no conoce. 

 

Sobre todo si el perro tiene tendencia a vomitar, es mejor que vaya en ayunas, y ya cuando lleguemos a nuestro destino coma tranquilamente. Si tu perro sufre mucha ansiedad cuando viaja, puedes hablar con tu veterinario para ver qué opciones médicas se pueden adaptar a su caso, quizás el uso de feromonas, complementos naturales relajantes,... ¡déjate aconsejar! 

 

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La importancia de la seguridad. 

 

La normativa de tráfico dice lo siguiente “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos” De esta manera, debemos procurar que nuestros animales no nos supongan una distracción al volante ni puedan dificultar la conducción, por eso, es de vital importancia que vayan bien asegurados mediante uno o varios sistemas de retención. Así que ya sabes, nada de viajar sueltos en los asientos traseros ni en brazos, ¡lo más importante de unas buenas vacaciones es la seguridad mientras llegamos a nuestro destino! 

 

¿Cuál es el sistema de retención ideal? 

 

Si nuestro perro es de tamaño pequeño, o viajamos con gato o con otro animal pequeño, la mejor forma de viajar para ellos es en un transportín rígido, en el espacio de suelo que queda entre los asientos delanteros y traseros. De esta manera, al tener poco espacio, en caso de colisión la energía del impacto es absorbida pronto y el transportín sería difícil que se deformara o rompiera, logrando que el animal no sufra lesiones graves. 

 

Si el perro es grande, podemos adaptar el maletero con una rejilla divisoria, que separe la cabina del maletero. Nuestro mejor amigo podrá moverse libremente, pero sin resultar una distracción para nosotros. El único pero es que en caso de accidente, nuestro perro podría sufrir lesiones muy graves, por lo que la mejor opción es combinar el transportín con la rejilla divisoria, de tal manera que viaje en el maletero, pero dentro de su transportín en posición transversal a la dirección de la marcha. 

 

Existen más sistemas de retención como los arneses para coche o los cinturones de seguridad adaptados para perros, pero ante una colisión, no impiden que el animal salga despedido, con el riesgo que esto supone para su vida y la nuestra. 

 

Nunca dejes a tu perro solo en el coche. 

 

Aunque creamos que no es un día especialmente caluroso, nunca debemos dejar a nuestros animales solos dentro del coche. El coche es un habitáculo cerrado y enseguida su temperatura interior puede aumentar notablemente. Especialmente en verano, la temperatura puede ser tan alta que la vida de nuestro mejor amigo podría correr peligro al sufrir un golpe de calor. Una vez lleguemos al destino de nuestras vacaciones, ¡nuestros animales son los primeros en bajar del coche! 

 

¿Cuál es tu próximo destino? Sea el que sea, ¡recuerda lo importante que es tu seguridad y la de tu compañero de cuatro patas! ¡Buen viaje! 

 

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Fuente: VETFORMACIÓN

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