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5 Consejos para que tu cachorro crezca de manera saludable

Cuando ampliamos la familia con un cachorro, son muchos los factores que debemos tener en cuenta para que su desarrollo sea el adecuado: salud, alimentación, higiene, socialización,… Es una etapa crucial en la vida de los perros, y lo que experimenten durante sus primeros meses de vida, es muy probable que tenga secuelas durante su vida adulta, ya sea a nivel físico o emocional.

Así, queremos recordar algunos aspectos clave que debemos tener muy en mente cuando adoptamos un cachorro, para que crezca sano, fuerte, feliz, equilibrado,… ¡Nuestro compañero de vida merece los mejores cuidados! ¡Sigue leyendo!

Cuida su salud desde el primer día

Antes incluso de que el cachorro llegue a casa, es recomendable acudir a la clínica veterinaria para informarnos de todo lo básico relacionado con la salud y la prevención de enfermedades. Una vez que nuestro compañero esté con nosotros, lo más pronto posible debemos acudir a la clínica para comprobar su estado de salud, y comenzar con su protocolo de desparasitación y vacunación. Los cachorros son especialmente vulnerables a las infecciones bacterianas, víricas, parasitarias, fúngicas,… Por eso se debe hacer una buena prevención frente a todas ellas, así como evitar exponer a nuestro cachorro a entornos potencialmente contaminados, como los pipicanes. Signos como diarrea, vómitos, pérdida de peso, apatía, o anorexia, son una señal de alarma que rápidamente debemos detectar y no dejar pasar. El veterinario es sin duda el profesional que mejor puede ayudarte con la salud de tu compañero, acude a las revisiones que le vaya pautando, y sigue sus indicaciones.

La alimentación, factor clave

Es fundamental también ofrecer a nuestro cachorro una alimentación adecuada a la etapa de vida en la que se encuentra. Esto se aplica para todos, sea cual sea nuestra especie: lo que comemos influye directamente en nuestra salud, así que ¡este punto es muy importante! Los cachorros crecen cada día, necesitan que su cuerpo se desarrolle externamente, al igual que todos sus órganos y sistemas, por lo que una mala nutrición puede conllevar problemas muy graves, que tengan como secuelas afectaciones de salud durante la vida adulta. De nuevo, el veterinario puede guiarte para elegir el alimento adecuado, así como ir realizando las revisiones de peso necesarias para comprobar que el desarrollo de nuestro amigo se produce dentro de lo esperado. Como regla general, te recomendamos evitar los alimentos de supermercado, los cuales contienen normalmente en su composición muchos subproductos e ingredientes no recomendables para nuestros perros, y apostar por aquellos alimentos que contengan ingredientes más naturales, y con un porcentaje de proteína, grasa, hidratos de carbono, y otros nutrientes, correcta para un cachorro. En casa, puedes ir pesando a tu mejor amigo, para comprobar que día tras día su tamaño va aumentando, pero ¡cuidado con el exceso de comida! Tiene que estar bien nutrido, pero evita el sobrepeso y la obesidad desde cachorro.

Cuida su descanso y evita los cambios bruscos de temperatura

Los cachorros duermen durante una media de 18 a 20 horas diarias, ¡es mucho tiempo! Por eso, debemos proporcionarles un lugar de descanso cómodo y calentito, alejado de zonas de corriente de aire, frías, húmedas,… Es importante que tanto la cama en sí, como el lugar que elijamos para ubicarla, sean adecuados.

Puesto que los cachorros van creciendo, te recomendamos ir adaptando la cama a su tamaño, comenzando por una camita más pequeña, en la que pueda sentirse recogido y protegido, y posteriormente ir aumentando el tamaño. El material debe proporcionarle calor, ser suave, mullido,… ¡así seguro que podrá dormir todo lo necesario para crecer mucho!

Presta atención a su higiene

En la etapa de cachorro es más habitual que los perros se manchen de orina o heces, especialmente cuando aún no pueden salir a la calle, y pisotean sus propias eliminaciones si no las retiramos al momento. En este caso, puede ayudar utilizar empapadores o papeles de periódico, colocados en el suelo, de tal manera que el cachorro los utilice para orinar, y el material facilite que la orina no se disemine. Siempre debemos estar muy atentos, y limpiarles en cuanto se ensucian, así como lavar sus camas, mantas, juguetes, limpiar las superficies de la casa que puedan ensuciar, etc. Es mejor evitar bañarles durante los primeros meses, ya que su sistema inmune aún es muy débil, y los cambios de temperatura y humedad pueden afectarles. Como siempre, tu veterinario te dirá cuándo es el momento ideal para esa primera experiencia con el agua.

Fomenta su socialización

Todos los cachorros deberían permanecer con su madre y hermanos hasta los 3 meses de vida, lo que les aporta beneficios físicos y emocionales muy valiosos, pero no siempre es posible, como en el caso de los cachorritos huérfanos.

Si nuestro cachorro ha estado el tiempo suficiente con su familia perruna, ya tendrá una base de socialización muy buena, que le ayudará a relacionarse con los perros que vaya conociendo durante el resto de su vida, si no ha sido así, tendremos que empezar su socialización lo antes posible, no solo con otros perros y animales, también con personas, entornos, ruidos, texturas, etc. Aunque no pueda salir a pasear a la calle con normalidad si aún no ha completado su protocolo de vacunación, puedes sacarle en brazos o en algún carrito, para que así no esté expuesto a los peligros del suelo, pero sí pueda ir ya viendo, escuchando e interaccionando con el entorno que le rodea, y no sea un perro miedoso o inseguro durante su etapa adulta. Eso sí, evita que las salidas al exterior sean durante las horas más frías o calurosas del día, o con viento, lluvia, nieve, etc, ¡no queremos que pueda resfriarse!

Cuéntanos, ¿estás esperando la llegada de un nuevo miembro a la familia? ¿Qué más aspectos crees que debemos tener en cuenta para que nuestros perros crezcan saludables?