Septiembre, ha terminado el instituto, empieza un nuevo curso y todavía no tiene claro qué camino elegir. Mientras muchos jóvenes siguen dudando, madres, padres y tutores empiezan a buscar opciones de formación, grados superiores, matrículas abiertas y alternativas que puedan encajar realmente con ellos.
Pero quizá la pregunta no debería ser solo “¿qué puede estudiar?”, sino: ¿Qué le gusta de verdad?
Si siempre le han apasionado los animales, disfruta cuidándolos y siente curiosidad por el mundo veterinario, formarse como Auxiliar Veterinario puede ser una opción que merece la pena valorar.
A continuación, detallamos 4 escenarios que pueden ayudarte a decidir si tu hija/o puede encontrar en el curso de Auxiliar de Veterinaria, su nuevo destino laboral.
Amor por los animales
Sin duda, ¿verdad?. Cuando le encantan los animales, ¿cómo no vas a querer estudiar y formarte sobre todo lo relacionado con ellos, y así poder trabajar en algo ligado a su salud y bienestar?
Si es su caso, y quiere a los animales tanto como para comenzar la aventura de estudiar alguna formación, debes saber que es una profesión que le proporcionará lecciones de vida, aprendizajes y valores maravillosos, pero que por supuesto requiere de un esfuerzo, responsabilidad y compromiso, tanto con los pacientes animales como con los tutores.

Ganas de aprender
Durante la vida, aquello que nos hará avanzar, mejorar, y crecer como personas y profesionales, son las ganas de seguir aprendiendo, descubriendo, apostando por investigar por nuestra cuenta, crear y emprender.
Tener ganas constantes de aprender y formarse en nuevas áreas de trabajo, es una de las cualidades más importantes en cualquier profesional de la salud animal. La ciencia avanza constantemente, y es necesario estar siempre actualizados y nunca parar de estudiar. Por ello, en Vetformación también ofrecemos cursos de especialización para Auxiliares Veterinarios, que les ayuden a seguir creciendo profesionalmente.
Capacidad de trabajar en equipo
Si le gusta pertenecer a grupos en los que valores el compañerismo, el saber trabajar mano a mano, el afán de ayudar a los otros y el seguir todos un objetivo común, seguro que estará totalmente preparada/o para trabajar en un centro veterinario.
Para atender a los animales en consulta, quirófano, hospitalización, etc, es necesario saber seguir unos protocolos de trabajo, que son iguales para todo el equipo. Tanto durante la formación académica como ya durante el ejercicio profesional, es de vital importancia seguirlos y compartir con los compañeros cualquier duda o problema que pueda surgir. Auxiliares clínicos y veterinarios forman un tándem perfecto.

Empatía y buen trato hacia otras personas
Nos gusta trabajar con animales, y somos muy profesionales con ellos pero no podemos olvidar que cada animal que llega a la clínica veterinaria, tiene una familia y por tanto es necesario que a diario estemos en contacto con muchas personas. Además, estarán preocupados por la salud de su compañero animal, así que debemos demostrar empatía y tratarles de manera amable, cariñosa, respetuosa, explicarles con palabras que ellos comprendan todo aquello que sucede a su animal, etc.
Una de las labores de los auxiliares veterinarios es la de recibir, acompañar y guiar a las familias de los pacientes animales durante sus visitas a la clínica, o durante los diferentes procesos que puedan producirse, como enfermedades crónicas, intervenciones quirúrgicas, incluso el tener que dar noticias duras en los momentos finales de cada animal, así como el acompañamiento durante el momento de eutanasia.
¡Te animamos a conocer Vetformación y nuestra formación de Auxiliar Veterinario! En nuestra escuela, disponemos de varias metodologías de estudio, entre las cuales seguro que encuentras aquella que mejor se adapta a vuestras necesidades.
¡Te esperamos en VETFORMACIÓN!







