Como sabes, nuestros animales sufren un proceso natural de renovación del pelo, la muda, normalmente coincidiendo con la primavera y el otoño, ya que se asocia a la temperatura y al fotoperiodo. En la época de muda, es normal que notemos que a nuestro amigo perruno se le cae más el pelo, pero es una caída uniforme y transitoria, con la que no vamos a ver zonas alopécicas ni ningún signo que nos indique que existe patología.
Pero… ¿y si observo que mi perro tiene el pelo pobre, sin brillo, tiene zonas concretas sin pelo, o algo que no sea lo típico de la muda? Pues seguro que sabes la respuesta, ¡hay que acudir a la clínica veterinaria y detectar la causa!
Os contamos cuáles son las causas más frecuentes de una caída excesiva de pelo, ¡vamos a ello!.
La alimentación y su influencia en la salud de piel y pelo
Una alimentación de calidad en perros es fundamental para mantener una piel sana y un pelaje fuerte y brillante. Una dieta equilibrada aporta los nutrientes necesarios para favorecer el crecimiento del pelo y reforzar la barrera cutánea, contribuyendo al bienestar general de la mascota.
Cuando la alimentación es deficiente, uno de los primeros signos que suele aparecer es el deterioro del pelaje. Es habitual observar un pelo apagado, fino, quebradizo y con mayor tendencia a la caída del pelo en perros. Si no existe otra enfermedad que justifique estos síntomas, mejorar la alimentación puede marcar una gran diferencia. Para ello, existen cursos de nutrición para perros que pueden ayudarnos a conocer los fundamentos de la nutrición y preparar dietas especiales según la raza y características del perro.
En muchos casos, el cambio a un alimento de mayor calidad, junto con la suplementación con ácidos grasos omega-3, ayuda a mejorar el estado de la piel y el pelaje en pocas semanas. No obstante, si la pérdida de pelo persiste, es recomendable acudir al veterinario para descartar otras posibles causas.
Estrés en perros y la caída del pelo
El estrés en perros es una de las causas que puede favorecer la caída del pelo, especialmente cuando se mantiene durante un periodo prolongado. Al igual que ocurre en las personas, una situación de estrés continuado puede afectar a la salud de la piel y del pelaje de nuestras mascotas.
Es habitual observar una mayor pérdida de pelo durante la visita al veterinario. Muchos perros y gatos experimentan un episodio puntual de estrés en la consulta, lo que provoca que desprendan más pelo de lo normal. En estos casos se trata de una reacción temporal que desaparece una vez el animal vuelve a un entorno tranquilo.
Sin embargo, cuando el estrés se convierte en un problema crónico, la caída del pelo puede ser más intensa y generalizada. Además, algunos animales desarrollan conductas compulsivas, como lamerse o arrancarse el pelo de forma repetitiva, lo que puede provocar zonas de alopecia y lesiones en la piel.
En este contexto, el auxiliar veterinario desempeña un papel fundamental para reducir el estrés en perros durante su estancia en la clínica. Su labor comienza desde la recepción del animal, procurando un ambiente tranquilo, minimizando los tiempos de espera y aplicando técnicas de manejo de bajo estrés (Low Stress Handling). Además, debe observar el lenguaje corporal del perro para identificar señales tempranas de miedo, ansiedad o estrés y comunicar cualquier cambio al veterinario.
Enfermedades hormonales
Algunas enfermedades endocrinas, como el síndrome de Cushing o el hipotiroidismo canino, pueden producir pérdida de pelo, con un patrón típico: de forma simétrica, bilateral y sin prurito asociado. Al ser enfermedades sistémicas, es importante realizar las pruebas necesarias para confirmar el diagnóstico, e instaurar el tratamiento adecuado para que el animal mejore.
Parásitos de la piel
Los parásitos de la piel son una de las causas más frecuentes de caída del pelo y problemas dermatológicos. Las infestaciones por pulgas, ácaros responsables de distintos tipos de sarna, o garrapatas en perros, pueden provocar una pérdida de pelo localizada o generalizada, además de picor intenso, enrojecimiento e irritación de la piel.
El rascado y el lamido constantes derivados de estas parasitosis pueden agravar las lesiones cutáneas y favorecer la aparición de heridas o infecciones secundarias, por lo que es importante realizar un diagnóstico y tratamiento veterinario cuanto antes.
Otro parásito que puede causar alopecia en perros es el responsable de la leishmaniosis canina. En este caso, la pérdida de pelo no se produce por la acción directa del parásito sobre la piel, sino que forma parte de los signos clínicos de una enfermedad sistémica que requiere un diagnóstico precoz y un tratamiento específico.
Infecciones por hongos
Las infecciones por hongos en perros son otra de las causas habituales de caída del pelo. La más conocida es la tiña o dermatofitosis, una enfermedad provocada por hongos que afectan a las capas superficiales de la piel, el pelo y las uñas.
El principal agente causante es Microsporum canis, un hongo que puede infectar tanto a perros como a gatos e incluso a las personas, por lo que se considera una zoonosis. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la aparición de zonas sin pelo, lesiones circulares, descamación, costras amarillentas y, en algunos casos, picor.
Ante la sospecha de una infección por hongos, es importante acudir al veterinario para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento adecuado, evitando además el riesgo de contagio a otros animales o a las personas del entorno.
Alergias y dermatitis bacterianas
Las alergias en perros y las dermatitis bacterianas son causas frecuentes de caída del pelo y problemas en la piel. Una de las enfermedades más habituales es la dermatitis atópica, una patología de origen multifactorial en la que intervienen factores genéticos y alérgenos ambientales.
Los animales afectados suelen presentar pérdida de pelo, picor intenso, enrojecimiento de la piel y un lamido o rascado constante que puede favorecer la aparición de infecciones bacterianas secundarias. Además de la dermatitis atópica, existen otras alergias, como las alimentarias o las causadas por la picadura de pulgas, que también pueden provocar estos síntomas.
Dado que las causas de la alopecia en perros son muy variadas, es fundamental acudir al veterinario para realizar un diagnóstico preciso. Un examen clínico y las pruebas necesarias permitirán identificar el origen del problema y establecer el tratamiento más adecuado para recuperar la salud de la piel y el pelaje.
Perros, causas de la caída de pelo
En este vídeo, Susana González, veterinaria de la clínica colaboradora de Vetformación San José Veterinaris, explica cuándo la caída de pelo en perros forma parte de la muda normal y cuándo puede indicar un problema en la salud del animal.







